Levantamiento de cejas.

Hace más de un año publiqué mi primera novela El 12. Fue mi intromisión en el mundo literario. Y sí, uso la palabra intromisión porque siento que me he colado en una fiesta que había empezado hacía muchísimos años y a la que nadie me había invitado. Una fiesta en la que, según mi criterio, se encontraban grandes artistas e intelectuales de mayor peso que el Everest. Y de pronto, yo me cuelo por la puerta de atrás, con toda la modestia del mundo. O al menos es como ven todavía algunos lo de la autoedición. Sigue leyendo

Pasen y siéntense.

Diario de un Selenita” empezó en el año 2005 con la crónica de un día bastante intenso, junto al escritor (y sin embargo amigo) Jorge Magano. Aquél día yo venía de ser foto fija en el rodaje de un corto y nos íbamos a un festival de rock, del que poco se ha vuelto a saber. El concierto principal de la noche lo daba uno de los grupos que Jorge y yo tenemos en común. Siniestro Total. Julian Hernández (líder indiscutible de la banda) nos daba a conocer al que para nosotros era el nuevo bajista del grupo, aunque llevara ya cuatro años con ellos. Oscar Avendaño.
Copas, risas y saltos nos acompañaron toda la noche.
Más de once años después me doy cuenta de que el blog lo tengo abandonado desde hace cuatro, de que Jorge es aún más escritor y más amigo y de que aquel bajista (casualidades de la vida) es ahora algo parecido a un amigo.
Ahora, más de once años después, me doy cuenta de que he tenido algunos éxitos en la fotografía, de que he empezado un canal en youtube (con más ganas que suscriptores) incluso de que he publicado algunos libros, sintiéndome un intruso en el mundillo de Jorge.
Eso me ha llevado a pensar. Así, en genérico. Pensar. Soy muy dado a ello. De hecho me cuesta mucho no hacerlo. “¿Y si retomo el blog?” fue uno de los pensamientos.
Once años en que todo ha cambiado mucho, y mucho no ha cambiado nada. Pero lo que no ha cambiado nada son las ganas constantes de crear, de hacer cosas nuevas. Esta inquietud que me mantiene vivo y que alimenta muy poco. Al menos hasta la fecha.
Todo esto es solo para deciros “Hola”. Que he decidido volver al blog. Que aquel primer diario lo he dejado en la estantería de Blogger, y que abro este nuevo, con el mismo nombre en la estantería de WordPress.
Bienvenidos a la versión 2.0 de “Diario de un Selenita”. Pasen y siéntense. Al fondo hay sitio.